DESTRUCCIÓN
En mis obras vemos ciudades abiertas por las grietas de los terremotos con sus edificios emblemáticos destrozados. Entre sus ruinas descubrimos indigentes durmiendo entre cartones.
Al igual que en el romanticismo de John Ruskin, la ruina es ahora la protagonista. Ese paisaje abandonado donde la arquitectura yace moribunda es algo muy evocador con una fuerte carga reivindicativa de la que me sirvo para manifestar el profundo desagrado que me produce el principio de siglo tan traumático que vivimos, con el cambio climático, las sucesivas crisis económicas (con las injusticias sociales que se derivan de ellas).el retorno de los fascismos. Todo ello crea un ambiente apocalíptico que no puede dejar indiferente a un artista.
Me parece crucial el papel del artista comprometido con la realidad de su tiempo, incluso con poder para transformar esa realidad, y eso es lo que intento en mi trabajo. Para poder transmitir mi mensaje, en mi trabajo siempre hay un componente irónico e inquietante, no pierdo de vista la ironía y el sentido del humor, pero siempre desde el respeto
